Casa Vesta forma parte de un entorno natural privilegiado y entendemos que cuidarlo es también una forma de cuidar la casa.
Por ello, estamos firmemente comprometidos con la protección del medioambiente y con la reducción progresiva de nuestra huella ambiental, incorporando medidas destinadas a hacer un uso responsable de los recursos naturales, reducir el impacto de nuestra actividad y mejorar continuamente nuestros procesos.
Todo ello procurando que este compromiso sea siempre plenamente compatible con el confort y el bienestar de nuestros huéspedes.
Creemos, además, que los pequeños gestos cotidianos también cuentan. Por eso invitamos a quienes se alojan con nosotros a compartir voluntariamente este compromiso durante su estancia.
El sol es una de nuestras principales fuentes de energía.
La gran mayoría de la energía eléctrica consumida en Casa Vesta se genera mediante nuestros propios paneles fotovoltaicos, que permiten alcanzar anualmente decenas de MWh de producción destinada al autoconsumo.
Asimismo, el calentamiento del agua sanitaria se realiza, siempre que las condiciones lo permiten, mediante colectores solares térmicos, reduciendo así el consumo procedente de otras fuentes de energía.
Separamos los distintos tipos de residuos generados en Casa Vesta para facilitar su adecuado reciclaje.
Siempre que resulta posible, determinados envases y materiales son reutilizados, respetando en todo momento las correspondientes normas de higiene y seguridad alimentaria.
También queremos hacer partícipes a nuestros huéspedes de este compromiso a través de pequeños gestos que pueden contribuir a reducir nuestro impacto.
Durante la estancia, las toallas colgadas se mantienen para continuar utilizándolas y únicamente sustituimos aquellas que el huésped deposita en la ducha, bañera o suelo.
Se trata siempre de una elección voluntaria: si un huésped desea disponer de toallas nuevas en cualquier momento, nuestro equipo estará encantado de facilitárselas.
Con este sencillo gesto contribuimos conjuntamente a reducir el consumo de agua, energía y detergentes asociado a su lavado.
El agua utilizada en Casa Vesta procede de la red de abastecimiento de Zufre, cuyo suministro tiene su origen en los recursos hídricos de la zona.
Aunque nos encontramos en un entorno privilegiado, somos plenamente conscientes del valor del agua y de la necesidad de utilizarla responsablemente.
Nuestro equipo procura limitar su consumo a lo necesario y realizamos controles periódicos de las instalaciones para detectar y corregir posibles fugas o consumos anómalos.
A este esfuerzo se suma la colaboración voluntaria de nuestros huéspedes en medidas como la reutilización de las toallas durante su estancia.
Nuestro compromiso con el entorno también está presente en las decisiones que tomamos cada día.
Siempre que resulta posible y es compatible con nuestros estándares de calidad, procuramos dar prioridad a productos ecológicos, locales y de temporada, así como a bienes, materiales y proveedores que demuestren sensibilidad y respeto por el medioambiente.
Creemos que pequeñas decisiones tomadas cada día pueden contribuir de forma significativa a preservar el entorno que tenemos el privilegio de disfrutar.
Para Casa Vesta, respetar el medioambiente no significa renunciar al confort, sino buscar una manera más responsable de disfrutar de todo lo que este lugar ofrece.
Generar gran parte de nuestra propia electricidad mediante energía solar, aprovechar el sol para calentar el agua, controlar nuestro consumo, separar y reutilizar residuos y priorizar productos más respetuosos con el entorno son algunas de las medidas que ya forman parte de nuestro día a día.
Y también agradecemos a nuestros huéspedes que, a través de pequeños gestos voluntarios, compartan con nosotros este compromiso durante su estancia.
Nuestro compromiso es sencillo:
Cuidar Casa Vesta significa también cuidar el extraordinario entorno del que forma parte.